Esto te pasará si no tomas un desayuno nutritivo

El desayuno es la comida más importante del día. Pese a que todos hemos escuchado alguna vez esta afirmación, aún hay quien prefiere tomar un café y dejar el estómago vacío hasta la hora del almuerzo. Os mostraremos las graves consecuencias de no empezar el día con un buen desayuno nutritivo.

¿Qué dicen los expertos en nutrición?

Existen diversos estudios que atestiguan los efectos negativos de no tomar un desayuno nutritivo y equilibrado o directamente saltárselo. La investigación llevada a cabo en 2013 por la Universidad de Harvard llegó a la conclusión de que el 27% de los hombres que no desayunaban tenían más probabilidades de desarrollar una enfermedad del corazón o morir a causo de un infarto. Se evaluaron a más de 25.000 candidatos y los resultados fueron expuestos en la revista Circulation.

Dos años más tarde, en 2015, los científicos de la Harvard School of Public Health aseguraban en The American Journal of Clinical Nutrition que saltarse el desayuno tiene consecuencias muy graves, como por ejemplo el hecho de incrementar en un 21% las probabilidades de sufrir diabetes tipo 2.

Y esto es algo a lo que no escapan los adolescentes, como podemos ver en una divulgación de la Public Health Nutrition en 2014. En la misma, encontramos que los jóvenes que desayunan inadecuadamente o no desayunan tienen un 68% más de posibilidades de sufrir un síndrome metabólico, como por ejemplo obesidad abdominal, hipertensión, un aumento de glucosa en sangre o el nivel triglicéridos. Todo esto acarrea problemas en nuestra salud, principalmente en forma de accidentes cardiovasculares.

La importancia de desayunar bien

la importancia de un desauno nutritivo

Por contra, tomar un desayuno equilibrado tiene resultados muy positivos en nuestro organismo. Esto es lo que se deduce de un estudio de la Universidad de Tel Aviv, que apareció publicado en Obesity, donde se recoge que empezar el día con una comida abundante en calorías es esencial para adelgazar, prevenir problemas relacionados con el corazón y la aparición de la diabetes.

En esta misma línea se ha manifestado la Universidad de Missouri, cuyos especialistas destacaron que un desayuno rico en proteínas nos ayuda a regular el apetito a lo largo del día, reduciendo el impulso de picar entre horas y, sobre todo, las ingestas nocturnas de alimentos azucarados.

En general, los nutricionistas explican que el desayuno es indispensable para paliar las horas de ayuno que nuestro cuerpo experimenta durante el sueño. Además, es vital para combatir el déficit de micronutrientes, prevenir la obesidad y disponer de la energía necesaria para rendir durante todo el día.

En caso contrario, tendremos secuelas tanto físicas como mentales que se harán notar durante la jornada: en las tareas de casa, la escuela o el trabajo. De igual forma, podremos experimentar dolores de cabeza, visión borrosa, estados de debilidad o anemia, mareos, gastritis, sarcopenia y una enorme lista de inconvenientes.

¿El desayuno sienta mal?

Algunas personas manifiestan una sensación de malestar después de desayunar. Sin embargo, más que una respuesta natural de nuestro cuerpo, en la mayoría de los casos esto se debe a la falta de costumbre o a la inclusión de alimentos poco recomendados, como por ejemplo dulces o zumos, que aumentan de forma súbita los niveles de glucosa en sangre en nuestro organismo y ocasionan desordenes metabólicos.

Al final, saltarse el desayuno produce unos deseos casi incontrolables de picar al final de la tarde, eligiendo casi siempre snacks poco saludables que, además de engordar, provocan a la larga serios riesgos para la salud.

Las claves de un desayuno nutritivo

Empezar el día con una comida abundante en vitaminas y minerales aumenta nuestra memoria, capacidad de atención y la habilidad. Debemos escoger con atención aquellos alimentos que formarán parte del desayuno, para así conseguir un equilibrio nutricional adecuado.

Se debe priorizar la ingesta de fibra presente en los cereales integrales, avena y algunas frutas, que además de prevenir enfermedades cardiovasculares nos ayudan a combatir el estreñimiento. Además, es recomendable incluir alguna proteína, como puede ser un huevo, una loncha de jamón cocido o una porción de queso.

Tampoco hay que olvidarse de los carbohidratos, como es el caso de las tostadas, las galletas o la arepa. Y como broche final algún lácteo, café con leche, yogur o lo que más te apetezca. ¿Sin zumos? Aunque conservan sus vitaminas, exprimir la fruta tiene como consecuencia la pérdida de la fibra. Por este motivo, se desaconsejan los zumos, que además provocan la entrada en nuestro organismo de una enorme cantidad de azúcar.

¿Qué ocurre con el ayuno?

En algunas religiones o creencias se practica el ayuno de manera frecuente. Hay que aclarar que esto no significa dejar de comer, sino que solo se toman alimentos líquidos. Algunos estudios demuestran que ayunar medio día o un día completo puede resultar beneficioso para limpiar el organismo. Sin embargo, si durante el mismo experimentas temblores, sudoración, taquicardia o una enorme sensación de debilidad (síntomas todos ellos de una bajada de azúcar), sería muy recomendable que lo interrumpieras.

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